Virology | Lisa Trevor y el G-Virus: experimentos en humanos y evolución

Lisa Trevor
Entre las múltiples atrocidades que Umbrella cometió durante años una que destaca por su crueldad es la que involucra a la familia Trevor, que nos abre la puerta para platicar de experimentación en humanos, cepas virales y evolución.

Hablar de la familia Trevor es recordar una de las mayores tragedias e historias más tristes de Resident Evil (al menos desde mi punto de vista). Jessica y Lisa, madre e hija, se convirtieron en unos de los primeros conejillos de indias humanos que usaría Umbrella a lo largo de su historia, mientras que George, el padre, sufrió su propio calvario dentro de la mansión que él mismo diseñó.

Jessica tendría la “suerte” de tener una muerte rápida, mientras su hija sería la pieza clave para el desarrollo de dos virus derivados del Progenitor, el T-virus y el G-virus, sufriendo experimentos a lo largo de tres décadas. El caso de Lisa Trevor nos da la oportunidad de hablar de temas que actualmente han cobrado gran importancia como lo son las cepas virales y la evolución, y también de un tema polémico a la vez que necesario, la experimentación en humanos. Comencemos.

Cepas virales: lo mismo, pero no igual

En Biología nos encanta clasificar a los organismos, apenas se descubre uno nuevo se intenta emparentarlo con otras especies ya conocidas. Para hacerlo siempre partimos de características generales y vamos avanzando a características particulares, el nivel más general o superior puede ser el de Reino, y el más particular o inferior el de especie. Podemos considerar siete niveles principales y otros tantos niveles secundarios, que siguen siendo debatidos por los científicos que se encargan de definir dichas clasificaciones (1).

Las cepas es uno de diversos niveles inferiores a especie, aunque es más común verlas en microbiología, como en bacterias y virus, también hay otros organismos como plantas y animales que tienen cepas de interés científico. Los organismos modelo, algo de lo que hablaremos más adelante, suelen tener distintas cepas para su estudio. Entonces, ¿qué es una cepa? Podríamos definirlas como variantes genéticas dentro de una especie bien definida, es decir, su ADN (o ARN) solo es diferente en algunos genes respecto a lo “normal” (2).

Diferencias pequeñas, potenciales enormes

Estas “pequeñas” diferencias pueden llegar a tener un gran impacto en la vida del organismo y en laboratorio pueden desarrollarse por distintos medios cepas con características particulares. Sin embargo, también podemos encontrar cepas en la naturaleza. Un caso bien conocido es el virus de la influenza; cuando hablamos de tal virus nos referimos al virus A de Influenza, todas esas variantes que seguro has escuchado como H1N1, H2N2, H5N1, etc., son cepas del mismo virus A (3). Pero estas pequeñísimas variantes en su material genético son suficientes para afectar la cantidad de organismos a los cuáles pueden afectar, formas de engañar sistemas inmunológicos, eficiencia para reproducirse, qué tanto dañan al huésped, etc.

Aquí entra la primera diferencia entre lo que le pasó a Lisa y Jessica Trevor. Como ya sabemos, Jessica fue inoculada con el virus Progenitor tipo A, mientras que Lisa con el tipo B. A pesar de que las mismas características genéticas de Lisa pudieron ser la clave para su compatibilidad con el virus Progenitor, me inclino a pensar de tuvo que ver más con la cepa inoculada la que ayudó a que soportara la infección.

Como mencioné con el virus de la influenza, ciertos cambios en el material genético pueden tener como consecuencia diferencias enormes en la estructura de un virus, cómo se desarrolla su infección y qué tan letal puede ser la enfermedad que provoque. En lugar de una infección y progreso de la enfermedad sumamente agresiva como fue el caso de Jessica, lo que le pasó a Lisa parece ser un cambio lento y gradual, muy posiblemente debido a una tasa de reproducción y evolución viral mucho más lenta de la cepa B.

Evolución, no todo es como lo pintan

Si hay un tema sumamente mal entendido entre la población general es la evolución, que por lo regular se usa como sinónimo de mejoramiento, fortalecimiento, y como un proceso que siempre elimina al débil y establece al fuerte como dominante. Eso cuando se le toma en serio y no se le trata como un supuesto, por aquello de llamarse “teoría de evolución”. En realidad, la evolución es un proceso gradual y completamente aleatorio, cuyo motor es la mutación (4), sí, ese término que en Resident Evil es tan frecuente. Y evidentemente no es un supuesto.

No funciona así

Recordemos un poco lo que hablábamos en el Virology del virus Progenitor, el ADN es un libro con secuencias de instrucciones codificadas (genes), estas son traducidas (ARN) dando lugar a diversos productos (proteínas) que llevan a cabo múltiples funciones en los seres vivos. Una mutación es cualquier cambio en nuestro ADN, estas mutaciones pueden ser inocuas o causar cambios en las instrucciones que dan, tanto para bien como para mal (5).

Aunque depende de la especie, los virus evolucionan más rápidamente que los seres vivos, principalmente porque sus tasas de mutación son mas elevadas, especialmente en los virus de ARN. Un ejemplo de este fenómeno se da, de nuevo, en el virus de la influenza, pero también en otros como el de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), que así como el Progenitor, su material genético es ARN (6).

Ahora, debido a este potencial de cambio tan marcado, el virus al incubar por tanto tiempo en Lisa, replicándose millones de veces, pudo haber tenido muchísimas mutaciones, siendo bastante distinto a la cepa B original. Por si fuera poco, durante todos estos años se le inyectaban más modificaciones del Progenitor y diferentes versiones del T-Virus, mismas que podían provocar virus híbridos y más mutaciones (6); tomando esto en cuenta, no es de sorprender que con el tiempo se formara un virus bastante diferente, el G-Virus. Es decir, con una cepa menos agresiva del Progenitor, y decenas de años de mutaciones, la generación de nuevos virus, o al menos nuevas formas, en el cuerpo de Lisa fue un proceso de evolución natural.

Experimentación en humanos

En Biología (y varias disciplinas más) tenemos algo que conocemos como organismos modelo. Estos son diferentes especies de plantas, bacterias, hongos, protistas y animales no humanos, que sirven para estudiar diversos fenómenos biológicos, entre ellos las enfermedades, la evolución de los organismos que las provocan y tratamientos, pero hay muchísimos usos más (7).

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Es en los organismos modelo, por ejemplo, que se prueban cientos de medicamentos en sus etapas iniciales y solo se empiezan a probar en humanos en etapas finales cuando el medicamento ha probado ser seguro en los modelos (8). La experimentación en humanos realmente es muy limitada, por motivos éticos es que generalmente se reserva a dichas etapas finales o en estudios sumamente controlados (de cualquier rama, como Psicología, Fisiología, etc.), y siempre se requiere la aprobación escrita de las personas involucradas (9).

Sin embargo, esto es a lo que se ha llegado tras décadas de experimentación en diversos grupos sin su consentimiento, algunas veces con el pretexto de la guerra para el desarrollo de nuevo equipamiento y armas, como en el caso de los nazis, los estadounidenses y los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial; otras veces con fines raciales como los estudios de Tuskegee o, de nuevo, los hechos por los nazis; y otros impulsados por la situación económica de un país, con estudios que sugieren usar gente pobre o desesperada para estudios, desgraciadamente incluso durante la actual pandemia (10, 11, 12).

Ficción basada en la realidad

El caso de Umbrella  con Lisa Trevor cae perfectamente en estos estudios secretos cuyas formas y resultados eran tan inhumanos que no hubieran podido realizarse de otra forma. La inoculación de un virus, natural o experimental, en humanos, más sabiendo las consecuencias que podía tener, es algo que ahora nos parece impensable o que solo en la ficción pasa pero durante muchos años se realizó en la realidad.

Es por todo lo que le pasó a la familia Trevor que su historia es una de las más trágicas de todo el lore de Resident Evil, y eso es decir bastante considerando el historial no solo de Umbrella sino de sectas como Los Iluminados o grupos como TENTSU, que sabiendo las consecuencias de sus actos infectaron voluntaria e involuntariamente a miles de personas para su beneficio.

Hablando de la creación del G-Virus, es claro que este es producto del cambio gradual que tuvo el virus gracias a todo el material genético, de diversas versiones del T-Virus y además del NE-α, que le fueron incorporando los científicos de Umbrella y que fue mutando durante más de 30 años en el cuerpo de Lisa.

Como se habrán dado cuenta en este artículo ya no toqué el tema de qué tan real sería el G-Virus, y no lo hice porque muchos de sus problemas en la ciencia real son idénticos a los que mencioné en el Virology del virus Progenitor como mutaciones con propósito o cambios físicos inmediatos, pero cabe mencionar lo siguiente como un problema más: una vez muerta una célula por lisis, esta no puede regresar a la vida porque básicamente la célula se rompe, y de eso no hay vuelta. Que esa célula puede ser sustituida por otra célula que se reproduzca rápidamente, eso sí es posible, es en términos sencillos a lo que se dedican las células cancerígenas.

¿Aprendieron algo? Esperamos que sí. Recuerden consultar nuestro Road to the Village si tienen más dudas de la historia de Resident Evil, y si les da curiosidad la ciencia real detrás de la franquicia para eso está Virology.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12

Biólogo con aires de divulgador y videojugador apasionado. ¿Qué mejor forma de hablar de ciencia que usando a los videojuegos de pretexto?

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