Road to the Village | El origen del Virus Progenitor

Progenitor
Todos los males de Resident Evil encuentran su origen en el mismo lugar, África.


Al momento de hablar sobre virus mortales dentro de los videojuegos, en la mayoría de las ocasiones el primer nombre que salta a la conversación es el de Resident Evil, y con justa razón, ya que a lo largo de sus casi 25 años de existencia nos ha mostrado una larga lista de agentes víricos y parásitos con los que sus protagonistas han tenido que lidiar con el objetivo de que el mundo pueda ver una vez más el amanecer.

Al igual que todo lo conocido, las distintas amenazas existentes en Resident Evil tuvieron un origen, aquello que significó un antes y un después, y en este caso, se trata del virus Progenitor, el cual hace gran honor a su nombre, ya que su descubrimiento y posterior investigación permitió que otros virus fueran desarrollados, como es el caso del virus T, el más famoso de la franquicia.

Con el virus Progenitor más sus posteriores variantes y derivados se empezó una carrera armamentística diferente a todas las existentes hasta el momento, misma que ha costado gran cantidad de vidas en diferentes eventos, incluido el desastre de Raccoon City, posiblemente el más famoso de todos.

Pero incluso antes de que se supiera de su existencia, el virus Progenitor ya contaba con una larga historia que incluye traiciones familiares y despojo de tierras.

Los viajes de Travis

Durante los tiempos conocidos como la Era de la Exploración, una gran cantidad de individuos y organizaciones se beneficiaron del comercio entre diversas zonas del mundo, y una de ellas fue Travis Trading, propiedad del adinerado comerciante europeo Thomas Travis.

En el siglo XIX, el joven Henry Travis aprovechó la gran fortuna que Travis Trading había logrado e invirtió gran parte de su patrimonio en la exploración, principalmente en África, inspirado por las hazañas de exploradores de la talla de David Livingstone. Siguiendo su sueño, Henry llegó a realizar cinco expediciones al continente africano en búsqueda de explorar todas sus regiones, sin detenerse incluso cuando no obtenía ningún resultado en su aventura.

David Livingstone fue un médico, explorador y misionero británico.

La duración de sus viajes tuvo una totalidad de 34 años, tiempo tras el cual decidió regresar a su país, satisfecho de todo lo que pudo conocer. Como fruto de sus expediciones, Henry realizó un compilado de 71 volúmenes al que llamó “Estudio de Historia Natural”. Su obra incluía cada detalle de lo que observó en sus viajes, tales como animales, plantas, insectos, minerales, topografía en incluso datos de los habitantes nativos y sus culturas, historias, tradiciones, entre otros.

A pesar de que Henry logró que el trabajo de su vida fuera publicado, su contenido nunca fue aceptado por la comunidad científica, y todo lo incluido en su estudio fue considerado obra de su imaginación. Debido a esto, solo se publicaron pocas copias de toda la serie. Este desafortunado evento llevó a Henry Travis a una profunda depresión, que finalmente acabó con su vida, solo dos años después de su regreso.

Diferentes rumores existieron sobre la desacreditación del trabajo de Henry; una de las versiones más creíbles fue que uno de sus hermanos, quien ese entonces era el presidente de Travis Trading, fue la persona detrás de los dichos que finalmente destrozaron la reputación de Henry. Sus planes consistían en tratar de desacreditar a su hermano para lograr que su compañía fuera la única que pudiera usar los datos de su investigación, principalmente aquellos referentes a la topografía, incluidos en los volúmenes 17 a 24.

Finalmente, la información recopilada por Henry logró convertir a Travis Trading en una de las empresas más importantes a nivel global, que con el paso de los años se convirtió en el conglomerado Tricell Inc.

Logo de Tricell

A pesar de los esfuerzos realizados con la intención de mantenerlos en secreto, los conocimientos de Henry Travis llegaron a diferentes personas a través de los años; entre ellos el que posteriormente se volvería uno de los fundadores de la Corporación Umbrella: Ozwell E. Spencer, quién tomó principal interés en los rituales de la tribu Ndipaya, específicamente en la flor usada para los mismos, la cual según el mismo Spencer, escondía en su interior un importante secreto. Durante la década de los sesenta, Spencer iniciaría sus investigaciones junto a su amigo, el doctor Edward Ashford.

Los Ndipaya

Los Ndipaya son una tribu que tenía su reino en una zona cercana a Kijuju, que a pesar de la constante urbanización de las áreas cercanas, lograron conservar fuertemente sus tradiciones más importantes, entre ellas, la forma de elegir a su rey.

Mural encontrado en las ruinas Ndipaya

Mural encontrado en las ruinas Ndipaya

Su líder no se seleccionaba de formas clásicas como la línea familiar, al contrario, la ceremonia de coronación involucraba mostrar sus habilidades, junto al uso de una planta especial que crecía en una zona de su reino llamada Jardín del Sol, ubicado en el centro de la ciudad principal. Dicha planta es conocida como Stairway of the Sun.

La Stairway of the Sun es nativa de África, y pertenece a la familia de las asteráceas (Asteraceae). Toma su nombre del mismo Jardín del Sol, dentro del cual hay escalones que conducen a un montículo donde las plantas crecen naturalmente. A su vez, esta estructura es complementada por un agujero en el techo de la cueva, que permite la entrada de la luz solar, ayudando al correcto crecimiento de la flora del lugar.

Jardín del Sol

Jardín del Sol

Pero, ¿qué es lo que hace especial a esta planta? La respuesta es simple, sus propiedades venenosas.

Los Ndipaya descubrieron que la flor de la planta Stairway of the Sun es extremadamente venenosa, con consecuencias letales si era consumida, aunque misteriosamente, ciertas personas son poseedoras de una inmunidad natural a dichas toxinas.

La creencia de los Ndipaya indica que el individuo que lograra sobrevivir a los mortales efectos del veneno de la flor, era digno de ser el nuevo rey del imperio, pero encontrar a alguien que contara con esa habilidad era una rareza. En las antiguas historias de la tribu se cuenta que uno de los hombres que logró sobrevivir al proceso llegó a reinar durante siglos, aunque es un dato que no ha podido ser confirmado.

Stairway of the Sun

Stairway of the Sun

A pesar de que los Ndipaya trataron de ocultar la existencia de su preciada flor al resto del mundo, durante los años sesenta una corporación logró descubrir la ubicación de su ciudad sagrada, pudiendo extraer por la fuerza algunas muestras de la planta utilizada en sus ceremonias. La tribu opuso gran resistencia, al grado de que algunos de sus miembros consumieron la flor en un intento de mejorar sus habilidades para repeler a los invasores, pero al final se vieron obligados a ceder diversas tierras a la corporación, con el Jardín del Sol incluido.

Sin embargo, los Ndipaya no han perdido la esperanza de recuperar un día su tierra sagrada, y devolverle su antiguo esplendor.

Las exploraciones de Spencer

La mente maestra detrás del robo a las tierras de los Ndipaya no era otro más que Ozwell Spencer, obsesionado con la planta Stairway of the Sun que conoció en las investigaciones de Henry Travis. Su objetivo era conocer las habilidades que la flor pudiera otorgar a todo aquel que sobreviviera a sus toxinas mortales.

Dicha obsesión llevó a Spencer a organizar una expedición a África en busca de dicha flor, junto a su amigo el doctor James Marcus y el alumno de este, Brandon Bailey. Finalmente, lograron encontrar la ubicación del Jardín del Sol, obteniendo algunas muestras de la planta, que les permitieron empezar sus investigaciones.

Spencer junto a una estatua de los Ndipaya

Spencer junto a una estatua de los Ndipaya

A partir de lo que Spencer le contó, Marcus llegó a formular una teoría sobre la Stairway of the Sun, al presumir que su flor contenía en su interior un virus desconocido con la habilidad de modificar el ADN, otorgándole a su consumidor una mejora en sus habilidades.

Bajo dicha premisa, después de tres meses de investigación soportando el constante ataque de los Ndipaya deseosos de recuperar sus tierras, Marcus logró acertar sus teorías.

El descubrimiento

Finalmente, el 4 de diciembre de 1966, el doctor James Marcus logró descubrir el virus que la flor de la Stairway of the Sun contenía en su interior, por lo que se apresuraron a regresar a América para continuar con investigaciones más detalladas. El nuevo virus fue llamado Progenitor.

Cuando por fin lograron llevar la planta a sus laboratorios, y una vez que el cultivo de la misma tuvo éxito, el equipo de Marcus se enfrentó a un gran problema, las primeras muestras producidas del nuevo virus no contaban con la propiedad de modificar el ADN. Después de algunas investigaciones, descubrieron que el problema tenía su raíz en que las flores, a pesar de crecer con gran fortaleza y florecer en períodos de tiempo breves, no contenían en su interior el virus Progenitor.

Una de las conclusiones a las que llegaron que factor del terreno de cultivo, por lo que intentaron replicar nuevamente mediante distintos tipos de tierra, agua, temperatura y exposición solar, pero no tuvieron ningún éxito. Después de acaloradas discusiones entre Marcus y Bailey, Spencer propuso una idea que no tuvo mucho sentido en los dos investigadores, fundar una compañía, cosa que Marcus aceptó con tal de poder continuar con su investigación.

El regreso a África

Fue en 1968 cuando Spencer, junto a James Marcus y Edward Ashford fundaron la Corporación Umbrella, cuya fachada les permitiría continuar con las investigaciones sobre el Progenitor. Lamentablemente, Edward moriría en julio de ese año, después de infectarse accidentalmente con una muestra del Progenitor, dejando a su hijo Alexander como cabeza de la familia Ashford.

Las investigaciones sin resultados de gran importancia continuaron hasta que Marcus y Bailey decidieron regresar a África ante la necesidad de más muestras del Progenitor, a pesar de la amenaza que significaban los Ndipaya. Sin otra solución a la vista, Spencer sugirió “sacar” a la tribu de la ecuación haciendo uso de la fuerza, con lo que finalmente lograron repelerlos, obteniendo acceso ilimitado al Jardín del Sol, por lo que se empezó la construcción de instalaciones donde las investigaciones pudieran continuar sin problemas.

Antiguas instalaciones de Umbrella en el Jardín del Sol

Antiguas instalaciones de Umbrella en el Jardín del Sol

Finalmente, Marcus y Bailey empezaron los preparativos para su regreso a África, pero sus planes cambiaron cuando el mismo Spencer le pidió a Marcus que se quedara en Raccoon City como cabeza del Centro de Formación, cosa que al principio los tomó por sorpresa, pero aceptaron dado que permitía a Marcus continuar con sus investigaciones en un entorno relajado. Por su parte, Bailey tendría la tarea de enviarle de manera constante muestras del virus Progenitor a su maestro.

Una vez que Marcus tuvo en su poder muestras auténticas del virus Progenitor, sus investigaciones tomaron gran importancia para él, al grado de llegar a obsesionarse con ellas, cosa que con el paso de los años terminarían costándole su propia vida.

Conforme las investigaciones avanzaban, la presión de Spencer por resultados aumentó, cosa de la que Marcus tomó ventaja para poder mejorar sus instalaciones de trabajo, pero con el paso del tiempo esto empezó a generar una leve rivalidad entre ambos colegas, con Marcus sintiéndose como el único con la capacidad de desarrollar el Progenitor, e incluso de llevarlo al siguiente nivel.

Esta obsesión tuvo como resultado la creación del primer virus derivado del Progenitor, bautizado como “T”.

El virus Progenitor

El Progenitor, tal como apuntaba Marcus en sus teorías, cuenta con la capacidad de parasitar a su huésped a nivel celular, otorgándole nuevas habilidades resultantes de la combinación de sus genes con el material genético del virus. El rango de infección del virus Progenitor incluye gran cantidad de organismos, desde humanos a animales, e incluso plantas.

Debido a que el Progenitor era la piedra angular de las investigaciones de Umbrella en ese momento, se diseñaron diversos tipos a partir de la cepa principal, de los cuales existen pruebas documentadas de los tipos A y B. Ambas variantes fueron probadas en Jessica y Lisa Trevor, esposa e hija del famoso arquitecto George Trevor, respectivamente.

El tipo A, suministrado a Jessica el 10 de noviembre de 1967, no logró fusionarse con su ADN de la manera esperada. A pesar de esto, logró escapar y sobrevivir unos días más, pero su mente sufrió daños irreversibles. Posteriormente fue encontrada y asesinada por los investigadores que experimentaron con ella.

El destino de Lisa, la joven hija de los Trevor, fue muy diferente. A ella le fue inoculado el Progenitor tipo B, que logró combinarse con su ADN de manera lenta, afectando considerablemente su cerebro y su mente, haciéndola matar a un investigador –que se hizo pasar por su madre– y quitándole ciertas habilidades, como la de escribir.

Lisa Trevor

Lisa Trevor

A pesar de esto, las pruebas realizadas en la familia Trevor, especialmente en Lisa, dieron grandes resultados, que a futuro serían aprovechado por otros investigadores, como William Birkin.

La combinación de dos grandes ambiciones, Spencer por las habilidades que podría conseguir mediante la Stairway of the Sun y Marcus por conseguir el trabajo de su vida, todo junto a la ayuda de Edward Ashford y Brandon Bailey, los llevó a descubrir algo que cambiaría para siempre la historia, y que a la postre desencadenaría todos los eventos que hemos podido disfrutar a través de los años dentro de las diversas entregas que Capcom nos ha otorgado de su franquicia Resident Evil.

Todas las repercusiones que el virus Progenitor tuvo a futuro serán tratadas a detalle en diversas entregas de esta serie a la que nuestro equipo ha bautizado como Road to the Village, mediante la que se recapitularán diversos acontecimientos cronológicos importantes dentro de Resident Evil, preparándonos para el próximo estreno de su nuevo titulo, conocido como Village.

(That Arklay Place)

Resident Evil fan.

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