Hearthstone: Academia Scholomance, la ruta fuera del canon

Hearthstone: Academia Scholomance
Con la salida de la nueva expansión de Hearthstone hay que deternos a pensar, ¿qué tan importante es ser representante de una franquicia?

La semana pasada fue lanzada una nueva expansión para Hearthstone, el juego de cartas propiedad de Blizzard. Hearthstone: Academia Scholomance, como ya nos tienen acostumbrados, incluye cartas nuevas, contenido cosmético y nuevas mecánicas para refrescar el meta-juego; sin embargo, más allá de las novedades, Academia de Scholomance ha detonado una conversación interesante sobre la naturaleza de la relación entre Hearthstone y el universo en el que se inspira.

¿Cómo conectamos los videojuegos con las franquicias a las que representan? ¿Modificar el canon de un universo consolidado es un crimen de guerra? ¿Qué debemos considerar para juzgar estos juegos?

Existen muchas complejidades al elaborar un producto construido sobre los cimientos de franquicias reconocibles. Esta relación puede orientar el desarrollo de producción, desatar levantamientos de fanáticos o mandar en picada el respeto y confianza que la franquicia genera. Así, no es sorpresa que cada vez que se toca el canon de una franquicia se levanten discusiones sobre el cambio mirando con ojos nostálgicos al añorable pasado.

Nacido de una semilla dorada

Hearhstone toma su inspiración, personajes y hasta arcos argumentales del universo construido por la franquicia de Warcraft. Esto no solo es una verdad pública, sino que se convirtió en un factor atractivo desde que el juego vio la luz; poder usar a Ragnaros, el Señor del Fuego, para convertir en cenizas las criaturas de tu rival o jugar con Uther, el Iluminado, como avatar generó expectativa entre quienes conocían a estos personajes, sus hazañas y sus rimbombantes títulos.

Así, Hearthstone ha cargado desde su nacimiento con un legado de referencias y cariño profundo por amantes de una franquicia con más de 25 años de vida que más de uno considera como parte fundamental de su experiencia en el mundo de los videojuegos. Yo me incluyo en este último grupo y no puedo disociar Hearthstone del mundo donde crecí y los personajes que conocí a lo largo de mi paseo por el universo de Warcraft.

El vínculo entre una franquicia —con fanbase incluida— y un producto es una herramienta de doble filo. Por un lado, eres reconocible ante una audiencia consolidada que te quiere y te atenderá lo suficiente como para saber que existes; por otro lado, esta misma audiencia te juzgará y te comparará con aquello que representas.

Este sesgo hizo que los conocedores del universo de Warcraft arcaran un poco la ceja al ver el tráiler de Academia de Scholomance. El clip nos muestra una Academia donde orcos, gnomos y elfos aprenden a dominar hechizos y habilidades. Con una canción alegre e imágenes coloridas y graciosas, Scholomance se muestra como un ambiente universitario donde los jóvenes van a aprender y dominar sus facultades. Harry Potter, Monsters University y un montón más de referencias visuales vienen a la mente a raíz del video. A pesar de la buena calidad de producción y el creativo despliegue por parte de Blizzard, de forma casi instantánea comenzaron a fluir comentarios negativos que permanecen ahí hasta hoy.

Entre comentarios como “Esto ya parece Disney.”, “Nunca espero nada de ustedes y aún así logran decepcionarme.” y mi favorito: “Qué extraño, lo recordaba más oscuro.”, la comunidad mostró su descontento al tono jovial, alegre y con colorines. Pero, si este es el tono que ha adaptado Hearthstone con orgullo incluso en las expansiones más spookys —como Naxxramas—, ¿qué hizo Academia Scholomance para agitar el avispero?

La manzana no se queda en el árbol, pero cae cerca de él

Scholomance existe en World of Warcraft, el MMORPG del universo de Warcraft. En World of Warcraft, Scholomance es una Academia, sí, pero de nigromancia; este tipo de magia es considerada una abominación de la naturaleza, así que está prohibida en todos los rincones del mundo. Sin embargo, en su búsqueda de conocimiento y superioridad, Kel’thuzad consiguió el patrocinio de una familia poderosa a la que prometió poder y riqueza a cambio de un castillo; ahí, bajo tierra en un entramado de catacumbas y túneles, oculto de los curiosos fundó una escuela de ocultismo donde los ansiosos de poder y conocimiento llegaban a aprender y fortalecerse.

GIF de la entrada a Scholomance en World of Warcraft

Entre las atrocidades que se cometían en Scholomance se encuentran la profanación de cadáveres para la extracción de “materias primas” —sí, así como lo imaginas—, la creación de monstruos reanimados hechos de carne y huesos, y la nefasta acción de atentar contra el ciclo de la vida reanimando a los muertos para esclavizarlos a voluntad.

El tono de este Scholomance es claramente distinto al que propone Hearthstone. Es obscuro y tétrico, al visitarlo aparecen conversaciones sobre el ciclo de la vida y la ética del conocimiento: ¿El fin justifica los medios?, ¿aprender y dominar el complejo entramado del mundo es una aspiración tan noble que no puede ser juzgada moralmente?, ¿los cadáveres pueden ser tratados como si fueran madera y papel, o le debemos un trato distinto por su conexión con la vida que tuvieron alguna vez? El juego nunca se detiene a responder estas preguntas, pero las expone.

Rincón de Scholomance

Aquí es donde radica un motor para las criticas a esta expansión. Los fans de Warcraft demandan que Hearthstone no esté tan alejada de la obra en la que se inspira; no quieren que se destruya el concepto que ya está establecido en la historia canónica. Miden Hearhstone a través de la cercanía con el universo al que hace referencia. Hearthstone: Academia Scholomance no solo agrega su fórmula de comedia y jovialidad, sino que modifica aquello que ya estaba construido. Le da una vuelta al concepto de Scholomance y lo convierte en algo distinto que, si bien tiene sus similitudes con el concepto original, tiene su propia identidad.

Sin embargo, romper un par de estándares quizá no es tan malo como pudiera parecer.

En pastel o en ensalada, manzanas al fin y al cabo

Si algo tiene Warcraft es un universo rico que se ha ido expandiendo con el paso de los años. Se han visitado continentes, planetas, planos temporales y hasta dimensiones distintas a lo largo del tiempo. Al final, esta franquicia es combustible para millares de historias, canónicas o no. Solo hace falta buscar en Google para ver los miles de resultados que arroja “Fanfiction+World of Warcraft”; yo mismo le he construido una historia a mi personaje favorito de World of Warcraft con motivaciones y ambiciones personales que impulsan su camino como aventurero en el mundo de Warcraft.

Hearthstone: Academia Scholomance nos proporciona más energía para la imaginación. Imagina a una Jaina Proudmore joven asistiendo a la Academia o siendo profesora en ella. Piensa a cada personaje importante del universo Warcraft metido en los zapatos de un joven adulto cuya preocupación más grande es aprobar el semestre. Kel’thuzad es el director de esta Academia y estará tramando sus planes en el sótano de la institución, ¿quién se uniría a él y quién buscaría arruinar sus planes?

Mientras más se estandariza un universo se vuelve más difícil pensar en aquello que no está dictado por el canon, pero eso no significa que no haya historias nuevas que contar o distintas formas de contar las historias que ya conocemos. Hace falta mirar atras un poco y ver el desarrollo de personaje de Hulk —el grandote, no Bruce Banner— en el Universo cinematográfico de Marvel; empezó como un bruto absoluto cuya personalidad era “Hulk. Aplasta.”; con el tiempo lo vimos siendo orgulloso, forjar amistades y hacer berrinches. Hulk nos contó su historia desde el drama de querer a alguien y no poder estar a su lado hasta la comedia de solo querer romper y golpear cosas porque es divertido.

Hay muchas historias por contar con el enorme universo de Warcraft y creo que Hearthstone: Academia Scholomance es un recordatorio de que las historias vienen de muchas formas y en miles de tonos. Podremos juzgar este nuevo episodio en la historia del juego por la forma en la que construya su propio concepto, pero no debemos reducirlo a una proyección absolutamente fidedigna del mundo que lo inspira.

GIF del corto animado ¡Hearthstone tu hogar!

El papel de Hearthstone no es hablar de la vida y la muerte, la ética del conocimiento o las consecuencias de las brechas de poder; Hearthstone es un lugar cálido y agradable que espera abrazarte con su jovialidad para que te diviertas un poco luego de recorrer aventuras mas intensas. Si logramos entender que el camino que ha decidido forjar es uno distinto al del resto de productos de la franquicia podremos sentarnos en la taberna que nos han dispuesto, tomar nuestra bebida favorita y disfrutar un buen rato.

“La taberna es un santuario.”

🦕🌑

Hearthstone encabezó la apertura de la industria de juegos de cartas digitales y demostró que la calidad visual, el gameplay, la competencia y la diversión son factores que requieren cuidado y esmero. Ahora, inmerso en un mercado creciente, se nota cada vez más la personalidad alegre y colorida del título de Blizzard. Dentro de las fallas y aciertos de su desarrollo, Hearthstone ha demostrado que está dispuesto a llevar el universo de Warcraft por caminos nuevos que estimulen la creatividad y la experiencia de sus jugadores.

Habrá que ver como sigue creciendo y que nuevas apuestas trae a la mesa para mantener su rostro fresco y sus engranajes girando. De momento tenemos una nueva aventura por delante, otra canción para tararear y un nuevo clip musical para ver y sonreír por lo menos una vez.

Así, propios y ajenos del universo Warcraft , espero podamos reunirnos en la taberna a contar y escuchar las historias de nuestros viajes.

“La taberna está llena, pero siempre hay lugar para uno más.”

(Asistente editorial)

Soy un aprendiz de todo y maestro de nada. Me gustan los dinosaurios, pero no tanto como los productos culturales. Amante de World of Warcraft y las películas malas.

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