Reseña | Street Fighter V: Arcade Edition

Arcade
La saga madre en los juegos de pelea celebra sus 30 años con un intento de redimir su polémica quinta entrega.

En febrero de 2016, Street Fighter V arribó con un contexto bastante particular: El proyecto había sobrevivido a una mala situación financiera de Capcom, razón por la cual hubo requirió de una alianza con Sony que lo convirtió en una exclusiva para PlayStation 4. Pensado en un inicio como un título free-to-play –o al menos así lo aseguran diversos contactos de desarrolladores con la prensa–, se decidió que en lugar de lanzar reediciones se tendría un juego base, alimentado por contenidos descargables que podrían, de acuerdo con las promesas del publisher, desbloquearse jugando.

Sin embargo, el resultado no fue del agrado de diversos jugadores. De entrada, el título fue visto como una propuesta pobre en contenido; se echaba en falta un modo Arcade y las narrativas presentes constaban de apenas unos tres o cuatro rounds, adornados con apenas unas ilustraciones que lucían de relleno. Los personajes que iban apareciendo cada cierto tiempo eran altamente difíciles de desbloquear, por lo que lucía como algo obligado pagar seis dólares por personaje. Y, cuando por fin llegó formalmente el modo Historia, su pobre argumento dejó en evidencia que fue realizado casi por compromiso.

La jugabilidad en línea fue criticada de inicio por sus limitadas posibilidades, aunque con el tiempo fue perfeccionada. El gameplay tenía sus particularidades. Sí, hacía más simple la puerta de entrada al no exigir una alta precisión en los cuadros por segundo para aplicar combos y realizar movimientos. Lo cual le pareció a una devota comunidad competitiva una simplificación innecesaria. A esto hay que añadir que, con tal de tenerlo listo para un debut muy anticipado en EVO 2016, se vio un tanto reducido el balanceo entre personajes. Al punto de que, en los momentos finales de dicho torneo, parecía un desfile de Mika y Nash.

Sí, se aplaudió una jugabilidad sólida. Pero los errores le costaron al título críticas duras por la prensa y la comunidad. Se fue levantando con dos temporadas competitivas, respaldado principalmente en la optimización dedicada a los deportes electrónicos. Pero hacía falta algo más. Fue entonces, a finales del año pasado, cuando se dio a conocer que tendríamos una Arcade Edition del juego. Con varios aspectos nuevos a considerar.

Round 2… Fight!

Lo primero que llama la atención es que, más que como una nueva edición del juego, funciona como una expansión. Si ya cuentas con la primera versión, ésta se actualizará de forma automática a la Arcade Edition. Esto representa varios puntos a favor no sólo por una cuestión de costo, sino también por una importante promesa cumplida de no hacerte comprar las versiones Super, Ultra y añadidos del título. Eso sí, si realizas un update los personajes adicionales de las temporadas anteriores siguen vendiéndose por separado. Ya sea con dinero real o con Fight Money, lo interesante es que, en estos casos, su precio se ha reducido de forma importante.

Si has desbloqueado a todos los personajes, te darás cuenta de que el roster es particularmente amplio. De entrada son 28 peleadores, más los que se agregarán conforme transcurra la tercera temporada. La combatiente número 29, Sakura, estará disponible de forma gratuita durante la primera semana con todo y sus atuendos adicionales.

Al roster de personajes se le han aplicado, evidentemente, balanceos para hacer más justos –al menos a opinión del equipo de desarrollo– sus parámetros de habilidades. De esta manera, por ejemplo, Ryu tiene una nueva patada; la spinning bird kick de Chun Li genera más daño; Bison es mucho más rápido –y conecta combos de forma más ágil–, al tiempo que los hurt box y hit box de varios movimientos se modificaron para tener mayor control de los combos y, por supuesto, hacer más fluido el juego.

A estos balanceos debemos añadir la presencia de un segundo V-Trigger para cada personaje. ¿De qué se trata esto? De habilidades especiales, activadas con el V-Gauge, que permiten obtener alguna ventaja en particular. Ya sea un mayor daño en ataques especiales o escapes de situaciones complicadas. Incluso algunos Critical Arts, como el Shun Goku Satsu de Akuma, requieren que se active el V-Trigger.

Más que un poder, estamos hablando de una herramienta. Por lo que el contar con una opción alternativa le da más profundidad al juego y brinda mayores posibilidades en cuanto a la estrategia que cada jugador tiene a la mano. Algunos destacan, como el devastador Shinryuken de Ken o el peculiar Kikosho de Chun Li –el cual es un arma interesante en las manos de la agente policial–. Sacarles provecho es cuestión de adaptarse y jugar. Ahora bien, en lo personal me hubiera gustado que uno de los V-Triggers de Alex fuera un rodillazo a la mandíbula. Pero no todo se puede.

¿Y el contenido?

Street Fighter V tiene serios, muy serios problemas con su narrativa. Hay quien se escuda en que a nadie le importa la historia en los juegos del género, pero ese no es el caso. Por ejemplo, desde Injustice hasta Tekken hemos tenido tramas de interés en juegos de lucha. Incluso The King of Fighters ha tenido la oportunidad de contar una historia plausible hasta sin necesidad de recurrir por fuerza a un Story o Arcade Mode. Street Fighter V sigue desaprovechando estas oportunidades.

El modo de Arcade, el estelar de este título, es particularmente amplio. Es, de entrada, un homenaje a los 30 años de historia que celebra la franquicia. Por ello, existe la posibilidad de revivir con los personajes  y escenarios disponibles los recorridos en la entrega original y las cuatro siguientes, así como de Street Fighter Alpha. Esto, en el papel, suena muy atractivo y cuenta con opciones interesantes como el decidir quién será tu oponente y el de poder jugar etapas clásicas de bonus.

Lamentablemente, el título peca de simplificar esta modalidad al arrancarle casi cualquier toque de narrativa. Más que contar una historia, es sólo una sucesión de combates. Y, lo peor, es que los finales se reducen regularmente a una ilustración en la que se resumen los momentos finales de cada juego de una forma muy somera. Por ello, al hablar de 200 finales más bien nos estamos refiriendo a 200 ilustraciones de escenas pobremente contadas.

Ahora, el juego premiará tu esfuerzo en esta modalidad de una forma particular: con ilustraciones especiales. Artistas legendarios como Akiman o Shinkiro, así como Bengus –ilustrador estelar de esta entrega– tienen preparada una extensa galería de arte dedicado a cada uno de los personajes. Para acceder a cada obra, regularmente tienes que terminar el juego con ciertas condiciones. Ya sea no utilizar continues, subirle a la dificultad o escoger un camino particular que te lleve con contendientes especiales. Si esto no te basta, la oportunidad de subir tu score final a un tablero global de clasificación quizá te anime a dejarlo todo en cada round.

También llama la atención que hay trajes conmemorativos de diversos personajes, los cuales aparecen principalmente cuando juegas contra ellos en el modo arcade, están disponibles únicamente con dinero real. Esto luce un poco ilógico, considerando que estamos ante la promesa de que todo podría desbloquearse con Fight Money. Una falta ante un compromiso no puede ser pasada por alto, por más que estemos acostumbrados a ello.

El rey de los peleadores

Al hablar de los modos de juego, vale la pena recalcar la modalidad versus. La anterior ha recibido un nuevo componente: la batalla de equipo. Básicamente le permite a cada jugador o bando escoger a por lo menos tres personajes (se pueden repetir) para definir a golpes quién manda. Si estás en una fiesta suena a una opción de locura, e incluso profundiza el disfrute del juego.

Puedes elegir, por ejemplo, escoger equipos de tres peleadores, eliminar al que vaya perdiendo cada round y recuperar la salud de acuerdo con el tiempo restante. Básicamente el formato clásico de The King of Fighters. O puedes preferir que equipos de cinco se enfrenten directamente, de manera que el equipo que gane más duelos se lleve el triunfo. Las posibilidades son amplias y, claro, dan más oportunidades de diversión a los jugadores.

El modo de entrenamiento tiene, de entrada, un detalle pensado para los jugadores competitivos. Los cuadros de animación que significa cada movimiento pueden ser la diferencia entre el conectar correctamente un combo o quedar mal parado ante un ataque del oponente. Con esto en mente, tienes el frame data de cada movimiento y, mediante un código de colores, te deja ver si estás en ventaja o desventaja. Una herramienta muy útil si tu intención es prepararte para un nivel de competición más serio.

Los Guerreros del Mundo

Enfrentar al planeta en online sigue siendo uno de los principales atractivos de un juego como Street Fighter V. Claramente una de las metas a seguir es obtener cada vez mayores rangos en las clasificaciones, por lo que la inclusión de un nuevo nivel como el Grand Master seguro motivará a muchos jugadores a seguir peleando con todo para escalar en las posiciones.

Reunir Fight Money sigue siendo complicado, al menos en cuanto al juego online. Considerando que cada victoria te da 50 y necesitas hasta 100 mil para desbloquear a un peleador de la nueva temporada, es evidente que ganar una y otra vez no es garantía para hacerse de una pequeña fortuna. Por suerte, modos como el arcade nos brindarán algunos recursos extra que podremos utilizar para seguir sacando elementos.

Ahora, Capcom se ha comprometido a mantener vivo el juego ofreciendo desafíos especiales con premios únicos. Básicamente se trata de derrotar a rivales particulares o cumpliendo retos específicos en la competencia online. Si ganas, obtendrás experiencia y, con el tiempo, puedes ir desbloqueando elementos como trajes inspirados en Captain Comando o Viewtiful Joe.

El juego en línea corre muy bien. La espera por oponentes es menor a un minuto y, salvo en contadas ocasiones, no se presenta el infame lag en los duelos. No es perfecta del todo, pero se ha podido levantar de una mala imagen inicial para construir una comunidad importante.

A todo lo anterior hay que sumar un apartado visual remozado. Cierto, algunas animaciones y diseños de personajes aún carecen del encanto o la hechura pulida de otros juegos de pelea. Pero se ven mejor trabajados. Además, la interfaz es aún más espectacular y la presentación es simplemente genial. No olvidemos que parte de la apuesta es hacer del juego algo atractivo al espectador del título como deporte electrónico, por lo que acercarse a lo que presentan los deportes de combate reales para darle vida a sus encuentros es una decisión más que acertada.

 

Calificación: 8.8

  • Por fin tenemos un modo arcade y, además, bastante amplio.
  • Los V-Triggers adicionales le dan una dimensión nueva a la estrategia del juego.
  • El gameplay es sólido y los balances, hasta ahora, le favorecen.
  • Los modos de juego nuevos son bastante divertidos.

  • La narrativa es desaprovechada de manera evidente.
  • No es imposible desbloquear cosas sin pagar, pero el sistema no es precisamente justo que digamos.
  • Aún hay contenidos, como trajes adicionales, que sólo se obtienen pagando.
  • Los 200 finales, si bien son lindas ilustraciones, suelen ser resúmenes de episodios ya vistos.
¿Un juego completo?

Si fuiste de los que repetían una y otra vez que esperarían a la versión Super-Archi-Mega-Ultra para saltar a Street Fighter V, puedes estar seguro de que es un buen momento para hacerlo. Tiene 28 personajes jugables, vienen algunos más en camino, 10 escenarios y modos de juego atractivos. Si eso no es suficiente, la competencia online está llena de vida. Es, dos años después, el juego que esperábamos en 2016.

Aún así, hay detalles que lo hacen distante a la perfección. Por ejemplo, la narrativa sigue siendo desperdiciada (aún con recursos tan ricos como 30 años de historia de la franquicia). Si bien no es imposible desbloquear a los personajes y elementos adicionales del juego, es claro que los procesos para realizarlo sin necesidad de desembolsar un centavo son algo injustos. Y, por supuesto, aún puede sentirse un poco corto de contenido. Sólo un poco, ojo.

La tercera temporada en la más reciente entrega de la saga madre de los juegos de pelea ha comenzado. Los contendientes ya están listos para definir en la arena quién es el que manda. ¿Estás listo para que 30 años de combate se vean reflejados en duelos a matar o morir?

Comentarios