Reseña | Paper Mario: The Origami King

Origami King
El título que celebra ya la llegada de dos décadas de Paper Mario trae consigo acertijos, estrategia y risas, muchas risas.

Hace 20 años, Intelligent Systems de la mano de Nintendo desarrolló y publicó lo que sería la secuela espiritual de Super Mario RPG esta nueva obra se concibió como Paper Mario y llegaría originalmente durante la era del Nintendo 64. 

Debido a que Super Mario RPG fue desarrollado por la entonces conocida como Squaresoft, Nintendo no cuenta con los derechos totales del universo que corresponde a él, así tampoco de los personajes e historia de este título. Fue por ello que Nintendo encomendó a Intelligent Systems con la tarea de crear una nueva versión de este título, un RPG por turnos basado en el mundo de Super Mario Bros. y con un gran sentido del humor.

Desde 1984, Intelligent Systems ha desarrollado únicamente para Nintendo, fue formado por exintegrantes del equipo de R&D1 (desarrolladores de nuevas ideas y propiedades intelectuales) y les fue encomendado seguir haciendo lo mismo, buscar nuevas ideas y crear mundos y modos de juego interesantes. Son bien conocidos por crear juegos de acertijo y estrategia como Metroid, Fire Emblem, WarioWare y Advance Wars entre otros.

Es así como Paper Mario 64 hizo su debut en el año 2000 y ahora, 20 años mas tarde, podemos jugar una versión moderna del mismo, con menos elementos clásicos de RPG como lo son los puntos de experiencia y la mejora de habilidades y mayor énfasis en el gameplay de acción aventura y la resolución de acertijos a partir de la observación del ambiente.

“¡Encontré la llave del castillo de Peach!”

La historia inicia cuando Mario y Luigi van camino a Toad Town invitados por la princesa Peach para presenciar el festival de Origami. El reino se ve desolado, tranquilo, callado, y nuestros plomeros favoritos se preguntan entonces ¿dónde estarán todos? ¿Estarán terminando los preparativos del festival dentro del castillo? Solamente hay una forma de averiguarlo.

Al llegar y acceder al dichoso recinto, Mario y Luigi se separan. Es entonces cuando Luigi comienza su hilarante búsqueda por la llave para poder adentrarse más en el lugar, esto le tomará bastante tiempo pero créanme, también traerá consigo momentos que vale la pena disfrutar.

Mario es recibido por una princesa bastante sospechosa, algunos podrían juzgar su “tridimensionalidad” como algo de desconfianza; pronto las sospechas se vuelven hechos y esta princesa falsa captura a nuestro protagonista y lo envía directo al calabozo. Será allí donde conocerás a Olivia, una especie de hada de origami que –también– te acompañará durante toda la aventura; ella tomará un papel muy parecido al de Kersti en Paper Mario: Sticker Star, Huey en Color Splash o para sentirnos más familiares, Navi.

Al lograr salir del calabozo también conocemos al personaje que representará el mayor papel antagónico en el juego: el Rey Olly quien, por cierto, es el hermano mayor de Olivia y también es quien gobierna el reino de Origami. Su objetivo principal es el de crecer su reino, y para ello corta, dobla y modela nuestros personajes de papel de dos dimensiones en versiones tridimensionales, esta es la forma de distinguir cuando un personaje ahora es controlado por Olly (¿recuerdan a nuestra Peach tridimensional? Bueno, ahora podrán imaginarse el motivo).

Olly se roba a la princesa y al castillo y los lleva a la cima de una montaña, no sin antes destruir varios lugares y dejar a sus esbirros atormentando a los pobladores. Es ahí cuando la verdadera aventura comienza.

La historia es simple y… ¿clásica?

Eres Mario y tu misión es salvar nuevamente a la princesa Peach de todo el ejército de Bowser, solo que ésta vez ellos son personajes comunes y corrientes que viven una vida normal como todos nosotros, sólo que esto aplica para sus versiones bidimensionales, incluso se puede hablar con ellos, no buscan pelear y siempre tienen algo gracioso que contar; el caso es distinto para aquellos que han sufrido el tratamiento de Olly.

El sentido del humor en los diálogos del juego es, en realidad, muy “papá” pero muy disfrutable; sus chistes son blancos y generalmente son juegos de palabras bobos, aún así, el título en general está confeccionado de una manera inteligente para que rías cada que Luigi regrese con una llave distinta para acceder al castillo.

Durante la campaña, Mario deberá reparar la destrucción que el ejército del Rey Olly ha dejado a su paso. Algunos objetos se encuentran destruidos y son reparados con confeti, otros se encuentran desarmados o bloqueados y necesitarán un poco de ingenio para ser resueltos; esto suena bien pero en la práctica es muy diferente.

Un punto negativo es que el ritmo del juego nos lleva con gran lentitud; Olivia suele ser molesta y da poco tiempo al jugador para resolver algún problema, apenas te dan una misión ella misma decide darte la solución generando cinco aterradoras horas de tutorial en las que no es en realidad muy necesario pensar porque ella entrega la solución antes siquiera de explicar el problema.

¡Alínealos bien!

El combate trata de organizar el tablero de tal forma que puedas lastimar a los enemigos con el menor número de ataques. En caso de alinearlos correctamente, tu daño se incrementará en un 50%. El Tablero es un círculo con cuatro aros que pueden girar independientemente y doce secciones que deben deslizarse entre sí; a la hora de deslizar una sección siempre se mueve su contraparte al otro lado del tablero.

Mi recomendación: ordena a los enemigos por tipo y por “sticker” en caso de que lo tengan

Las batallas con los enemigos al inicio son simples. Uno o dos movimientos obvios que Olivia se encargará de explicar, incluso equivándote terminarás dominando a la mayoría de los enemigos; esto se debe a un balance injusto que se inclina totalmente a favor del jugador, esto en realidad expresa una falta de atención de parte del equipo de desarrollo para confeccionar un sistema con un nivel de dificultad desafiante.

Aún así, si logras vencer el tedio inicial, el juego empieza a tomar forma y las batallas se vuelven interesantes; tú decides si quieres preguntarle a Olivia por un apoyo durante la misión. 

En ese momento empezarás a utilizar las armas consumibles de tu arsenal –por estrategia y no por aburrimiento– y es importante recalcar que al final te sobrarán botas, mazos, hongos y demás objetos a la hora de terminar el juego, así que no te preocupes tanto por racionarlos, de todas formas la mayoría de los escenarios cuentan con una tienda y el juego se ha encargado de que sea fácil moverse entre ellos a través del uso de tubos y el Fax Travel, un servicio de escaneado e impresión que te transporta entre oficinas rápidamente.

Existen dos tipos de jefes:

Primero vienen los Vellumental, bestias gigantes de origami que tienen la facultad de controlar alguno de los cuatro elementos del juego: Agua, Tierra, Fuego y Hielo. Al vencerlos, ellos te concederán sus poderes para ser utilizados durante posteriores batallas, esto también será fructífero a la hora de explorar diversos escenarios.

Y, por otro lado están los artículos de papelería que parecen salidos de un crossover entre Five Nights at Freddy’s (FNaF) y El Espacio de Cositas. Las batallas contra estos pueden llegar a ser algo tediosas, ya que algunos cuentan con injustos one hit kills y otras son simplemente demasiado largas.

Estas batallas tienden a pedirte utilizar alguno de los poderes que obtienes de los Vellumental. Por mencionar uno de las habilidades de las que dispones a lo largo del juego, existe el poder de alargar los brazos, pero en lo personal representa a otro error de diseño ya que para utilizarlo deberás agitar el Switch lo cual no te deja observar lo que está sucediendo en pantalla. 

El juego también cuenta con momentos de acción en los que pelearás con monstruos gigantes de papel maché, cada uno de estos necesita una estrategia diferente para ser derrotado.

Cuando no te encuentras peleando, exploras hermosos paisajes

El juego es hermoso. Cuenta con gran variedad de escenarios como lo son junglas, bosques, ríos, cavernas, desiertos y hasta una ciudad en el cielo. Cada uno de estos está confeccionado a la perfección, desde la selección de color hasta el tema musical del lugar, el Parque Samurai es una especie de Disneyland asiático que cuenta con un teatro, una casa Samurai y varios lugares para tomar el té con tus amigos.

El desierto cuenta con un hotel de 5 estrellas listo para hacerte sentir en Las Vegas; el recorrido por los rápidos empieza tranquilo y musical para terminar en una oda desenfrenada. Si Paper Mario: Origami King consistiera únicamente en contemplar todo el paisaje, claramente sería un juego a destacar por default.

El entorno se encarga de dar pistas acerca del trasfondo del siguiente jefe con el cual te enfrentarás.

Origami King te hará pensar

La saga de Paper Mario es conocida por su gran variedad de acertijos, y The Origami King no es la excepción, en esta entrega podremos disfrutar desde jugar “memoria” hasta actuar rápidamente para ajustar un timing perfecto. 

“Juego del 15”

Cada zona cuenta con algún tipo de acertijo diferente: recuerdo cómo en el desierto me dieron tres acertijos figurativos, los cuales me dirían donde están enterrados cada uno de los cristales. Para resolverlo debí observar a detalle el paisaje y después comenzar a escarbar. En el Parque Samurai debes hacer intercambio de objetos hasta conseguir el indicado que podrá calmar la furia de un Chain Chomp y te dejará cruzar al área del staff.

Al final, Paper Mario: The Origami King es un entretenido juego que te abrirá las puertas al universo de Super Mario, te divertirá con graciosos personajes –y sus necesidades mundanas– y pondrá a prueba tu capacidad de resolver todo tipo de acertijos. 

  • Increíble sentido del humor
  • Todos los escenarios son dignos de apreciar
  • Los acertijos suelen ser entretenidos y desafiantes
  • El backtracking está bien resuelto por el Fax Travel y los Tubos
minus
  • El juego tarda en dejar de volverse tedioso
  • Hay puntos anticlimáticos en las dinámicas con algunos jefes
  • Por el contrario, hay momentos injustos con algunos enemigos one-hit-kill
  • El uso del motion control es espantoso
Veredicto
8.0
10
Una curva de lo tedioso a lo entretenido

Reseña | Paper Mario: The Origami King

Sin duda, Paper Mario: The Origami King resulta ser un juego muy bello y divertido, especialmente para aquellos que disfrutan de buenos puzzles y un poco de estrategia. Sin embargo, sus tropiezos en cuanto a dificultad –y la escasez de poder elegir entre modos distintos para calibrarla– y su forma tan extraña de sobreutilizar los gimmicks de los motion controls, terminan arruinando un poco la experiencia.

Aún así, este título definitivamente debería formar parte de la colección de todos aquellos fans del famoso plomero de la gran N, ya que es un añadido nutritivo a la librería de Nintendo Switch.

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