My [Scary] Obsession | Grim Fandango: El lado noir de la muerte

Grim Fandango

Porque incluso en el mundo de los muertos hay lugar para el crimen y un peculiar sentido del humor.

La pérdida de un ser querido es definitivamente una de las cosas más lamentables que puede experimentar una persona (o grupo de personas). Hace poco más de un mes, en mi familia tuvimos la desventura de atravesar por una situación de esta índole, y junto a un profundo dolor y ese inevitable sentimiento de tristeza que trajo consigo dicho evento, también llegaron todos esos rituales que, al menos en nuestro país, suelen realizarse cada vez que ocurre un fallecimiento.

Debido a que mis familiares practican el catolicismo, unos de los rituales que se llevaron a cabo fueron los conocidos como rosarios, en los cuales se realizan múltiples oraciones bajo la creencia de que, por medio de éstas, el espíritu o alma de la persona difunta logrará llegar a salvo al paraíso y, por ende, alcanzar la vida eterna.

A raíz de todas esas oraciones y la repetición constante de que si alguien es creyente también tendrá la oportunidad de llegar al paraíso (siempre y cuando sus acciones en vida hayan sido lo suficientemente buenas), me fue imposible no pensar en Grim Fandango, la maravillosa aventura gráfica creada por Tim Schafer en la que se plasma una visión muy peculiar de esa “vida” después de la muerte y los posibles destinos que pueden deparar a una persona con base en lo que hizo durante su estancia en el mundo terrenal.

Tras recordar dicho juego, nació en mí el interés por experimentar una vez más la historia de Manny Calavera y su odisea por la Tierra de los Muertos, y he de confesar que fue muy interesante redescubrir esta aventura pues no sólo recordé la trama y a todos los personajes involucrados, también pude realizar algunas analogías entre lo acontecido dentro del juego y lo que llega a experimentarse en la realidad durante un proceso de duelo.

Todas tus acciones en vida cuentan

Grim Fandango

Sí, sé que resulta extraño el hecho de haber recordado Grim Fandango en una situación así pero, por otra parte, creo que es algo hasta cierto punto comprensible debido a la temática del juego, misma que está totalmente inspirada en la tradición mexicana de Día de Muertos.

Por si nunca lo has jugado, en este título desarrollado por LucasArts tomas el papel de Manuel “Manny” Calavera, personaje que se desempeña como empleado del Department of Death, organismo existente en la Tierra de los Muertos que funciona como una especie de “agencia de viajes”, sólo que en vez de ofrecer paquetes para que los difuntos visiten destinos turísticos, les brindan diferentes formas de trasladarse a la Tierra del Descanso Eterno (lo que vendría a ser el paraíso).

Dependiendo de las buenas o malas acciones que haya realizado la persona antes de fallecer, será el medio de transporte al que tendrá acceso; por ejemplo, aquellos que hayan tenido una vida impecable, obtienen un boleto de tren que les permite llegar al paraíso en sólo 10 minutos. Caso contrario sucede con aquellos individuos que obraron mal pues únicamente son acreedores a un bastón y deben emprender el viaje a pie, y dado que esto les puede tomar hasta 10 años, varios muertos desisten de dicha misión y en su lugar optan por quedarse en la Tierra de los Muertos, buscar un trabajo y pasar la eternidad ahí.

Es precisamente esta parte de la premisa lo que me llevó a recordar el juego en primer lugar ya que, como podrás darte cuenta, se basa en el precepto de que el modo de vida de una persona define el destino que le depara al morir. Mientras que la religión católica asegura que hay tres destinos posibles (el infierno, el purgatorio y el paraíso), en Grim Fandango esto se traslada a las formas de transporte en que se puede llegar al paraíso.

Cuando la muerte se convierte en negocio

Tomando lo anterior como punto de partida, Tim Schafer concibió una historia de misterio al estilo del cine noir, género que gozó de gran popularidad a mediados del siglo XX, y que se caracteriza por sus tramas cargadas de drama, generalmente detectivescas y con personajes que presentan actitudes altamente cínicas, elemento que está bien reflejado en el juego gracias al peculiar sentido del humor que manejan los personajes.

En este caso, la parte detectivesca se hace presente cuando, en un punto de la trama, Manny termina por descubrir que su jefe y un compañero de trabajo forman parte de un grupo delictivo que trafica con boletos de tren, mismos que, en teoría, deberían otorgarse a aquellos muertos que obraron bien en vida, pero que en su lugar deciden guardar para posteriormente venderlos en un mercado negro a todos aquellos que cuenten con los recursos suficientes para pagarlos.

A partir de ese evento, da inicio una odisea dividida en cuatro capítulos donde junto al protagonista, deberás resolver una serie de puzzles con el fin de hallar a Mercedes “Meche” Colomar, difunta que a pesar de haber llevado una vida ejemplar (lo cual le habría hecho acreedora a un boleto de tren hacia la Tierra del Descanso Eterno), es enviada a realizar su trayecto a pie; ya que Manny fue quien tuvo trato directo con ella, decide buscarla, evitar que vague por varios años y de paso descubrir quién está detrás del tráfico de boletos de tren.

Grim Fandango

Toda esa cuestión llena de misterio me llevó a pensar en otro aspecto que ocurre en la realidad durante un deceso, y es el del negocio que existe detrás de este tipo de acontecimientos. Y no, no me refiero a nada ilegal o turbio (aunque tal vez podría…), sino a todo el proceso burocrático y económico que involucra para los familiares el fallecimiento de un ser querido.

Desconozco por completo qué tan eficientes sean los servicios funerarios en Estados Unidos y dudo que al momento de concebir Grim Fandango, Tim Schafer tuviera la intención de hacer una crítica a lo complicado que puede llegar a ser organizar un funeral y el simple hecho de que te otorguen un acta de defunción; sin embargo, al jugarlo no pude evitar relacionar la trama con este tipo de cuestiones.

No sé, imaginé un escenario totalmente absurdo en donde, mientras los familiares de un difunto realizan todos los trámites que son necesarios, el alma de éste llega a la Tierra de los Muertos y es recibido por un empleado corrupto del Department of Death, quien le indica que no tuvo la cantidad necesaria de buenas acciones para ser acreedor a un boleto de tren que le permitirá llegar al paraíso en 10 minutos, pero con la cantidad suficiente de dinero puede pagarlo.

Nuestras experiencias definen nuestra visión de las cosas

Resulta muy peculiar cómo, dependiendo de nuestras vivencias, las cosas pueden cobrar un significado distinto. Cuando jugué Grim Fandango por primera vez, disfruté de su genial historia y personajes, pero no fui más allá de eso. Caso contrario a lo que ocurrió en esta segunda ocasión, ya que el lamentable suceso que atravesamos en mi familia me permitió ver este título bajo una perspectiva totalmente distinta.

Personalmente, hace mucho tiempo dejé de creer en que hay una vida después de la muerte, y por ende, que existen infiernos o paraísos. Mucho menos creo que nuestras acciones en vida tendrán algún efecto al momento en que abandonemos este plano terrenal; no obstante, si fuera creyente, no me molestaría en lo más mínimo arribar a un lugar como el que habitan Manny Calavera y compañía.

¿Has tenido una experiencia similar con algún juego? Si es así, sería muy interesante que nos comentaras con cuál fue y cómo es que cambió tu perspectiva hacia éste.

Grim Fandango

Amo la música, los videojuegos, comer, dormir y a Batman.

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